lunes, 4 de julio de 2011

Pensamiento Divergente y Convergente

El pensamiento divergente es generador, nos permite, abrir un abanico de opciones frente a una situación, necesidad o problema. Pero una vez que se han generado gran cantidad de ideas, es necesario hacer una evaluación y una elección para determinar cual o cuáles de estas ideas cumplen con determinados criterios para poder desarrollarlas. Este proceso de selección involucra el pensamiento convergente.


El punto de partida para comprender las técnicas creativas, así como el proceso de enfrentamiento y solución de problemas, es la distinción entre pensamiento divergente y convergente. Dicha distinción está representada por autores como J. P. Guilford y Paul Torrance, y ha sido recogida por otros autores usando expresiones propias, tales como Edward de Bono que habla de pensamiento lateral y vertical o Arthur Koestler que incorpora el pensamiento bisociativo.

Así el pensamiento divergente no se restringe a un plano único, sino que se mueve en planos múltiples y simultáneos. Se caracteriza por mirar desde diferentes perspectivas y encontrar más de una solución frente a un desafío o problema. Actúa removiendo supuestos, desarticulando esquemas, flexibilizando posiciones y produciendo nuevas conexiones. Es un pensamiento sin límites que explora y abre caminos frecuentemente hacia lo insólito y original. De esta manera, y en un sentido similar Del Bono habla de pensamiento lateral orientado a la destrucción de esquemas, y a un conjunto de procesos para generar nuevas ideas mediante una estructuración perspicaz de los conceptos disponibles en la mente. Por su parte, Arthur Koestler señala que el término bisociación permite distinguir entre rutinas de pensamiento que se desarrollan en un solo plano y las modalidades creadoras que siempre operan en más de un plano. Es una forma de pensar que asume la percepción de un situación o acontecimiento en el contexto de una interconexión que previamente no existía.

La divergencia es un aspecto fundamental del proceso creativo, sin embargo, la propia definición de creatividad requiere de la convergencia para alcanzar un resultado. Es por esto que en general el pensamiento convergente se emplea para resolver problemas bien definidos cuya característica es tener una solución única, se mueve en una dirección, en un plano. En estos casos se enfrenta un universo cerrado, con límites definidos, con elementos y propiedades conocidas desde el comienzo, que no varían a medida que avanza el proceso de búsqueda de una solución. Un problema característico de tipo convergente es la pregunta de selección múltiple, la cuál es en su totalidad cerrada. En este caso no se construye una respuesta sino que se identifica la correcta. El pensamiento se desplaza siguiendo una secuencia prevista, es conducido por un camino ya trazado. El énfasis exagerado en situaciones de este tipo puede llegar a ser extremadamente limitante, debido a que salvo situaciones matemáticas, lógicas u otras similares, lo usual es que muchos problemas admitan numerosas respuestas, y no es esperable que estén definidas en alguna parte, por ejemplo los problemas personales o de convivencia no tienen nunca respuesta correcta, tienen respuestas o soluciones adecuadas según las personas comprometidas, las variables que se consideren y las consecuencias esperadas.

Lo que se plantea no concluye en un pronunciamiento a favor o en contra de ninguna de las formas de pensamiento sino que se trata de acentuar en el grado de complementariedad, encuentro, continuidad y conflicto que se produce entre ambas.

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